Sobre el autor y el libro

Ricardo Falla Sanchez, es jesuita, antropólogo, guatemalteco. Residen en el municipio K’iche’ de Santa María Chiquimula. Desde hace 30 años viene estudiando el período del genocidio...

Negreaba de Zopilotes

Sobre el autor y el libro

Ricardo Falla Sanchez, es jesuita, antropólogo, guatemalteco. Residen en el municipio K’iche’ de Santa María Chiquimula. Desde hace 30 años viene estudiando el período del genocidio guatemalteco. Su obra clásica. Masacres de la Selva (1992), fue la primera sistematización que se hizo, con trabajo de campo en el Ixcán, antes incluso de las obras monumentales del REMHI y la CEH.

Sobre el Libro:

Negreaba de Zopilotes.  Masacre y sobrevivencia finca San Francisco, Nentón.

El  trabajo que esta vez pone en nuestras manos el antropólogo Ricardo Falla, refleja su amplio recorrido por la antropología, por la historia de nuestro país, por su geografía y, sobre todo, por las comunidades indígenas guatemaltecas. Pero quizá más que de un recorrido –que tiene la connotación de una mirada rápida y superficial– se trata de un viaje de toda la vida, que este libro de manera particular nos revela. Decimos esto porque, como en las travesías dilatadas, Falla regresa a lugares (físicos y analíticos) ya visitados. En este caso, vuelve a la masacre de la Finca San Francisco, que describió y analizó 25 años antes, conmocionando al mundo con su recuento detallado y conmovedor.  Y también porque, quizá como sucede en todo retorno, el lugar es y no es exactamente el mismo y el viajero también  es y no es idéntico al de cinco lustros atrás. El dato sencillo de que el sitio de la masacre sea hoy un potrero y la respuesta nueva del antropólogo a por qué escribir este libro: Este libro está dedicado especialmente a esa juventud de las comunidades sobrevivientes que no vivió la masacre, para que le ayude, como una semilla, a reconstruir esa historia, hablan de permanencia y cambio.

 Negreaba de zopilotes… Masacre y sobrevivencia en la finca San Francisco Nentón, Huehuetenango, Guatemala, es un documento único por la profundidad de sus preguntas, por la variedad de sus fuentes,  por el alcance de su mirada temporal y, sobre todo, por la valentía de su indagación. En el corazón del trabajo se sitúan, como en casi toda la obra de Falla, las voces de los más desposeídos, en este caso, los sobrevivientes y testigos de la masacre cometida por el Ejército de Guatemala contra la comunidad de la Finca San Francisco, el 17 de julio de 1982. Son simultáneamente voces de dolor e incredulidad y voces que narran los acontecimientos a manera de guiar al antropólogo por cada uno de los hechos que constituyen la masacre, por la experiencia del exilio y del retorno, así como por el hoy con frecuencia desalentador.

Al mismo tiempo, la mirada penetrante del autor guía al lector por un relato que esta vez, en contraste con la perspectiva posible en el contexto de los años ‘80, indaga en la historia de la tierra en Guatemala para explicar la conformación de la finca y la constitución de la comunidad masacrada en 1982, y llega hasta el presente (2010) mostrando la situación de indefensión y abandono de las familias sobrevivientes y, en general, de esa zona del país. Es una mirada penetrante que en ocasiones sorprende por su aparente frialdad: es capaz de proponernos una tipología de las masacres según el número de muertos y la eliminación parcial o total de la población, de describir la masacre como si de un ritual se tratara, de mostrar las etapas en el camino  del que logra fugarse, así como las diferentes espiritualidades de aquellos a ser masacrados. Ésta es, sin embargo, la mirada que convence de que lo increíble, lo indecible, lo imposible, sucedió.

Pero más allá de esa constatación, que es en sí misma una denuncia irrebatible, esta vez Falla agrega otra denuncia, igualmente irrebatible, y propone un término elocuente para referirse a la condición material de familias guatemaltecas que viven hoy día en el área de esta masacre, pero también en el resto del país: genocidio de baja intensidad. Y entonces cobra mayor sentido aún su pregunta sobre cómo evitar que vuelva a darse el genocidio. Al retomar los hilos de sus entrevistas de la década de 1980 y entrevistar a nuevos testigos en la primera década del siglo XXI, Falla va haciendo patente que  la masacre cruenta que se realiza en un día, y el genocidio que se efectúa en unos pocos años, están antecedidos y seguidos de una lógica de muerte silenciosa manifestada en el “apenas sobrevivimos”.

Aunque entre las obras más largas publicadas de Ricardo Falla, las lectoras y los lectores encontrarán en ella una lectura apasionante, no necesariamente fácil, pero indudablemente imprescindible para mantener una mirada crítica y solidaria sobre nuestro país.

ÍNDICE:

Introducción

Primera parte

La masacre (17 de julio 1982)

      Capitulo 1. Suéltenme… así digo con los muertos

Capítulo 2.  Una bala pasó rozando mi cabeza

Capítulo 3. Ya no fui a entregar los toros


Segunda parte

Antes de la masacre (1871 – 1982)

Capítulo 4. Despojo de tierras

Capitulo 5. Ruinas Mayas

Capítulo 6. Dinámica de la tierra

Capítulo 7. Vida y costumbres de la comunidad

Capítulo 8. Llega la guerrilla

Capítulo 9. El mes antes de la masacre

     

Tercera parte

Desde la masacre hasta hoy (1982 -2010)

      Capítulo 10. La postmasacre inmediata

Capítulo 11. Estancia en México

Capítulo 12. Repatriación de los refugiados

Capítulo 13. Conflictos de tierra

Capítulo 14. Exhumación y entierro de los huesos (1999 – 2004)

Capítulo 15. Juicio de genocidio

Capítulo 16. Acompañamiento internacional

Capítulo 17. La laguna azul: turismo

Capítulo 18. Desaparece Mateo Pérez Ramos (T2)

Capítulo 19. Daño sicosocial colectivo

Capítulo 20. Resarcimiento individual

Capítulo 21. Lista consolidad de los difuntos

Capítulo 22. Resarcimiento colectivo todavía en veremos

Capítulo 23. Dignificación desde el símbolo

 

Conclusiones

Anexos

Bibliografía

Apéndice

Pág. 437, Año 2011

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